Cuando era niña y mis fiestas decembrinas (se oye re mamila pero asi se le dicen) eran con chingo de familia, primos, abuelos etc. lo que más me gustaba era la comida ,ya he mencionado en algún otro post que trago como pelón de hospicio y que la neta gracias a mi fabulosos metabolismo no tengo porque preocuparme…tanto.  La comida era maravillosa y seguramente la misma que en la casa de todos ustedes  cenas navideñas copy/paste de año tras año: bacalao, romeritos, caldo de camarón, pavo, pierna y como no, ensalada de manzana y buñuelos, todo hecho bajo la marca “Con amor mami y abuela” acompañado de la “fiesta” que implica preparar todo eso como para 30 personas.

Este año fue muy disitinto a otros años, entre mas años tengo, mas trabajo y responsabilidades, menos cerca de la familia puedo estar,  así que cuando fuí sorprendida con un plato servido de bacalao en casa de  los padres de mi chico pues yo enseguida con mi pinche ojo remi y los violines a tono “shalala la lá” tocando en mi mente, triste caso.

* Subo este post demasiado tarde pues era demasiado estupido para cerrar el 2008